La relación política entre el senador Luis Juez y el oficialismo libertario atraviesa su peor momento. El dirigente cordobés, que en los últimos meses se había mostrado cerca del presidente Javier Milei, rompió públicamente con el Gobierno nacional tras el escándalo por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Desde el programa de Jonatan Viale en TN, Juez lanzó una crítica frontal al Ejecutivo y utilizó una dura comparación personal:
“Me mataron por el Garrahan y ahora veo por la televisión que no había plata para la terapeuta de mi hija, pero sí para la cometa. Salgan a aclarar”, reclamó.
La frase se viralizó rápidamente en redes sociales y fue leída como el punto de quiebre definitivo de su acercamiento con los libertarios.
Quienes conocen a Juez reconocen que nunca terminó de encajar en el armado libertario. La semana pasada se lo vio en Córdoba sentado junto a la candidata Laura Soldano, conocida por sus polémicas declaraciones sobre jubilados y personas con discapacidad. Esa foto, en el marco de una reunión de campaña, generó malestar interno y dejó en evidencia la fragilidad del vínculo.
El libertario Gabriel Bornoroni intentó mostrar a Juez como parte de su esquema, pero lo relegó a un rol de “colaborador” más que de socio político. La incomodidad fue creciendo y, según dirigentes cercanos, el senador ya piensa en proyectar un armado propio hacia 2027.
En los últimos días, Juez tomó dos decisiones que marcaron distancia con la Casa Rosada: primero, su voto en el Senado que incomodó al oficialismo; y luego, sus declaraciones en TN, donde cuestionó directamente la falta de transparencia en el manejo de fondos públicos tras los audios del ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo.
Incluso reconoció su propia incomodidad:
“No quiero volver a equivocarme y decir que tengo menos olfato que un pequinés”.
Un colaborador cercano admitió a medios locales que “es la primera vez que a Juez le falla el olfato político”, en referencia a su decisión de acercarse a Milei.
El giro de Juez no cayó bien en el oficialismo. En Córdoba, dirigentes libertarios cuestionan a Bornoroni por haber apostado a un acuerdo con el jefe del Frente Cívico. Ante el desmarque del senador, el libertario busca ampliar su base política y trató de convocar a referentes radicales como Rodrigo de Loredo, Soledad Carrizo y Luis Picat, pero ninguno aceptó sumarse en la semana más compleja para el gobierno nacional.
La salida de Juez de la órbita libertaria abre un nuevo frente de tensión para Milei en Córdoba, una provincia clave por su peso electoral. Al mismo tiempo, deja a Bornoroni con un armado debilitado y expuesto, justo cuando el oficialismo intenta cerrar filas en medio del escándalo por las coimas en la ANDIS.