La mayoría de las enfermedades transmitidas por alimentos provoca cuadros agudos que se resuelven en pocos días. Sin embargo, algunas infecciones pueden dejar problemas de salud durante semanas o meses después de la recuperación.

Los síntomas iniciales más frecuentes son diarrea, dolor o cólicos abdominales, náuseas, vómitos y fiebre. La duración y la gravedad dependen del microorganismo involucrado.

La diarrea persistente puede deberse a una infección que continúa, a una enfermedad digestiva no diagnosticada o a un fenómeno posterior a la infección. Entre estas consecuencias se encuentra el síndrome de intestino irritable posinfeccioso, que puede causar dolor abdominal, distensión, gases, diarrea, constipación o alternancia entre ambas.

Lo que hay que saber


  • Algunas infecciones transmitidas por alimentos pueden provocar síntomas o complicaciones durante semanas o meses.

  • El síndrome de intestino irritable posinfeccioso puede aparecer después de una gastroenteritis y alterar el ritmo intestinal.

  • La diarrea con sangre, la fiebre alta, los vómitos frecuentes o los signos de deshidratación requieren atención médica.

La giardiasis es una infección parasitaria que puede causar diarrea persistente, gases y molestias digestivas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), si no se trata, sus síntomas pueden durar meses incluso en personas con un sistema inmunitario normal.

Cuándo consultar

Se recomienda consultar a un profesional de la salud ante diarrea que dure más de tres días, sangre en la materia fecal, fiebre superior a 39 °C, vómitos que impidan retener líquidos o signos de deshidratación, como orinar poco, tener la boca seca o sentir mareos al ponerse de pie.

Las personas embarazadas deben consultar si presentan fiebre y síntomas similares a los de una gripe. La persistencia de molestias también requiere evaluación para determinar si existe una infección activa u otra enfermedad gastrointestinal.

Prevención
La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la limpieza, separar los alimentos crudos de los cocidos, cocinar completamente, conservar los alimentos a temperaturas seguras y utilizar agua y materias primas seguras.

El tratamiento depende de la causa identificada y de la intensidad de los síntomas. Por eso, ante un cuadro prolongado o intenso, la evaluación médica permite definir los estudios y el manejo adecuados.