La Secretaría de Agricultura difundió recomendaciones para que los productores ganaderos se anticipen a los posibles efectos de un fenómeno de El Niño intenso, especialmente ante el riesgo de lluvias abundantes y excesos de agua en zonas productivas.
El organismo aconsejó reducir de manera anticipada la carga animal por unidad de superficie, planificar las salidas y el ingreso de animales, y reservar sectores altos y con buen drenaje. También pidió contar con espacios de emergencia para trasladar rápidamente la hacienda si el agua avanza sobre los potreros.
Lo que hay que saber
- Agricultura recomendó ajustar la cantidad de animales por superficie y organizar con anticipación los movimientos de hacienda.
- Los establecimientos deberían reservar sectores altos, secos y bien drenados para enfrentar posibles excesos hídricos.
- Las vacas próximas a parir y los terneros requieren espacios protegidos, alimento accesible y controles sanitarios reforzados.
Las principales medidas para los establecimientos ganaderos
Entre las pautas oficiales figura priorizar los ambientes que podrían quedar inutilizados por el agua y reservar medias lomas y lomas con buena capacidad de drenaje. Agricultura también recomendó asegurar la disponibilidad y el acceso a las reservas forrajeras, ya que las lluvias pueden dificultar la circulación y la distribución del alimento.
La Secretaría indicó además que deben prepararse sectores secos, altos y bien empastados para las vacas próximas a parir y los terneros, considerados grupos especialmente sensibles frente a los excesos de humedad.
El esquema preventivo incluye reforzar las recorridas, controlar el estado sanitario de los animales y revisar aguadas y bebederos. Según el organismo, la planificación previa puede facilitar el traslado de la hacienda y reducir las consecuencias de una emergencia.
Las recomendaciones también alcanzan a la agricultura. Mariano Cicchino, jefe del INTA Chascomús, explicó que la reserva de agua útil en el suelo ronda entre el 70% y el 80% al inicio de la campaña, aunque advirtió que un pronóstico de lluvias superiores a lo normal puede generar encharcamientos, inundaciones, enfermedades y dificultades para realizar las labores.
El técnico recomendó evitar movimientos innecesarios del suelo y avanzar con fechas de siembra tempranas en los ambientes que lo permitan. En los sectores con menor capacidad de drenaje, planteó esperar condiciones adecuadas antes de implantar los cultivos.
Las decisiones sobre fertilización, manejo del agua y elección de híbridos deberán ajustarse al estado hídrico del suelo, la capacidad de drenaje y la fecha de siembra de cada lote.
