Una serie de ataques atribuidos a los hutíes de Yemen contra el sur de Arabia Saudita dejó 73 personas heridas y provocó incendios en instalaciones petroleras y servicios públicos, según informaron las autoridades saudíes.

La ofensiva ocurrió el martes 8 de septiembre de 2026 e incluyó drones y misiles contra objetivos ubicados cerca de la frontera con Yemen. El Ministerio de Energía saudí informó además la suspensión temporal de parte de las operaciones.

El episodio impactó en los mercados internacionales. El petróleo Brent llegó a cotizar a 99,46 dólares por barril, su nivel más alto desde el 24 de julio, de acuerdo con EL PAÍS.

Lo que hay que saber


  • Los ataques ocurrieron el martes 8 de septiembre de 2026 en el sur de Arabia Saudita.

  • Las autoridades saudíes reportaron 73 personas heridas.

  • El Brent alcanzó un máximo intradía de 99,46 dólares por barril.

Los lugares alcanzados incluyeron la base aérea de Jamis Mushait y establecimientos de la petrolera estatal Aramco en Abha, Najrán y Jizán. En esta última ciudad funciona una refinería y una central eléctrica, según Reuters, citado por EL PAÍS.

El portavoz militar hutí Yahya Sari reivindicó la ofensiva y la presentó como una represalia por ataques saudíes en Yemen. El Gobierno saudí anticipó que adoptará medidas para responder a la escalada.

Contexto
Associated Press informó que las instalaciones atacadas están vinculadas con una ruta alternativa utilizada por Arabia Saudita para transportar petróleo hacia los mercados internacionales, relacionada con el estrecho de Bab el Mandeb.

Los combates entre los hutíes y las fuerzas yemeníes respaldadas por Arabia Saudita se reanudaron a mediados de agosto, después de la tregua mediada por Naciones Unidas en 2022, según consignó EL PAÍS.

La posibilidad de interrupciones en la producción o el transporte de crudo elevó la preocupación de los operadores en una región clave para el abastecimiento energético internacional.

El Brent es una de las principales referencias mundiales para el precio del petróleo. Sus variaciones pueden repercutir en los costos de la energía y el transporte, aunque el impacto final depende de las condiciones de cada país.