La Bolsa de Cereales de Buenos Aires pronosticó lluvias escasas y de distribución irregular sobre buena parte del área agrícola argentina durante el período comprendido entre el 27 de agosto y el 2 de septiembre de 2026, coincidente con la llegada de la tradicional tormenta de Santa Rosa.

Según el informe, la mayor parte del área agrícola recibiría aportes inferiores a 10 milímetros, aunque se esperaban registros moderados a abundantes en sectores del norte de la Mesopotamia, el nordeste del NOA, Cuyo, el norte del Litoral y zonas cordilleranas.

La entidad también anticipó el ingreso de vientos polares sobre el oeste, el sur y el centro del área agrícola, con un marcado descenso de las temperaturas y riesgo de heladas en distintas regiones productivas.

Lo que hay que saber


  • La Bolsa de Cereales previó lluvias escasas y desparejas entre el 27 de agosto y el 2 de septiembre.

  • El frente podía generar precipitaciones más abundantes en sectores del norte, Cuyo y zonas cordilleranas.

  • El ingreso de aire polar elevaba el riesgo de heladas en áreas serranas y sectores de la región pampeana.

El pronóstico indicó que las temperaturas máximas superarían los 30 grados en sectores del norte, mientras que las zonas serranas, cordilleranas, el sur de la región pampeana y el sudeste de Uruguay registrarían valores inferiores a 20 grados.

En cuanto a las mínimas, la Bolsa señaló que las áreas serranas del NOA y el oeste de Cuyo podían registrar temperaturas inferiores a cero grado, con heladas generales. También se esperaba riesgo de heladas localizadas en sectores del sur pampeano y Uruguay.

El dato regional
La Bolsa de Cereales explicó que la tormenta de Santa Rosa no ocurre necesariamente todos los años en la misma fecha ni con igual intensidad, pero funciona como un indicador para evaluar si el comienzo de la primavera será temprano o más tardío.

El reporte describió para los días de Santa Rosa un escenario nublado y frío, sin precipitaciones significativas, y advirtió que el inicio de la primavera podía demorarse en algunas regiones.