El Senado dio media sanción a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, con 42 votos afirmativos y 21 negativos. El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo fue tratado al cierre de una extensa sesión y pasa ahora a Diputados.
La iniciativa busca modificar el sistema de atención en varios aspectos. La senadora por San Luis Ivanna Arrascaeta, presidenta de la Comisión de Salud, presentó el dictamen de mayoría como miembro informante.
Los ejes que llegaron al debate
- Internaciones: revisión del criterio de riesgo para evaluar una intervención involuntaria.
- Atención: cambios en la integración de equipos y previsión de teleconsultas donde falten especialistas presenciales.
- Adicciones: ampliación del abordaje, con la ludopatía entre los puntos señalados por la comunicación de prensa.
- Provincias: cooperación y responsabilidades de implementación dentro de un debate que también incluyó el financiamiento.
Uno de los cambios centrales discutidos es el reemplazo del criterio de riesgo cierto e inminente por el de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física. El dictamen plantea una evaluación de la situación de cada persona y de su posible evolución, manteniendo a la internación involuntaria como un recurso excepcional.
La propuesta contempla dispositivos de atención comunitaria y mantiene la prohibición de crear manicomios. La posibilidad de atención en instituciones especializadas y el alcance de las incumbencias profesionales fueron, sin embargo, parte de los puntos discutidos.
Los apoyos en general convivieron con objeciones a aspectos del articulado. La información oficial de la Cámara alta da cuenta de posiciones diferentes sobre los hospitales especializados, la participación de las distintas profesiones y los recursos para aplicar las medidas.
La votación habilitó el paso a la Cámara baja. La reforma todavía no está vigente: la media sanción constituye una etapa del trámite legislativo y no una autorización inmediata para aplicar los cambios anunciados.
