Una nueva tendencia de entrenamiento está arrasando en redes sociales y también gana terreno entre quienes buscan resultados sin pasar horas en el gimnasio. Se trata del sprinting, una forma de ejercicio intenso y breve que promete beneficios cardiovasculares, musculares y mentales en tiempo récord. ¿De qué se trata y qué dice la ciencia?
Aunque algunos lo promocionan como la “fórmula mágica” para bajar de peso, los expertos aclaran que no es un milagro, pero sí un recurso muy eficaz si se practica con técnica y progresión.

¿Qué es el sprinting?
Es un entrenamiento basado en carreras cortas a máxima velocidad, que duran entre 15 segundos y un minuto. Luego se descansa para que el cuerpo recupere energía antes de repetir el esfuerzo. Según los especialistas, es ideal para quienes quieren entrenar poco tiempo pero con alta intensidad.
“El sprinting lleva al cuerpo al límite y eso genera una fuerte señal de adaptación”, explicó Katie Hirsch, investigadora de la Universidad de Carolina del Sur. Basta con dos sesiones por semana para notar mejoras en la capacidad pulmonar, la fuerza y la salud general.
Beneficios en todo el cuerpo
- 💓 Mejora el corazón y los pulmones: Eleva el VO₂ max, un indicador clave de salud cardiovascular.
- 💪 Activa músculos importantes: Usa fibras de contracción rápida, claves para la potencia y la agilidad.
- 🦴 Fortalece los huesos: Especialmente en caderas, columna y piernas.
- 🧠 Protege la mente: Favorece el flujo sanguíneo al cerebro, con potencial para prevenir deterioro cognitivo.

Además, tiene efecto afterburn: el cuerpo sigue quemando calorías incluso horas después del ejercicio.
¿Es efectivo para bajar de peso?
No por sí solo. Aunque el sprinting aumenta el gasto calórico y ayuda a mantener masa muscular, para perder grasa lo más importante sigue siendo la alimentación y la constancia.
Un estudio citado por National Geographic mostró que mujeres que hacían 4 minutos semanales de sprints durante 12 semanas mejoraron su capacidad aeróbica más que los hombres. También se registraron aumentos hormonales que favorecen la tonificación.

Recomendaciones para empezar
Si nunca hiciste este tipo de ejercicio, no arranques con todo. Los expertos recomiendan:
- Empezar con dos sesiones por semana
- Hacer los sprints al 70–80% del esfuerzo máximo
- Dejar que el cuerpo recupere bien entre cada sprint
- Dedicar al menos 5-10 minutos al calentamiento
- Usar zapatillas adecuadas y elegir superficies blandas como césped
Si tenés lesiones o problemas articulares, podés adaptar el sprinting a una bicicleta, elíptico o incluso natación.

No reemplaza todo: es un complemento
El sprinting no debe usarse como única forma de ejercicio. “El cuerpo necesita variedad”, dicen los especialistas. Lo ideal es combinarlo con entrenamientos de fuerza, cardio moderado y movilidad para lograr un equilibrio saludable y sostenible.
