La aparición de cucarachas no significa necesariamente que una vivienda esté sucia. Estos insectos buscan principalmente alimento, agua y refugio, por lo que pueden ingresar o sobrevivir incluso en hogares bien mantenidos.

Las migas, los restos de comida, los alimentos de mascotas, la basura y los recipientes abiertos pueden facilitar su permanencia. También favorecen su presencia las pérdidas de agua, la humedad y los sectores cercanos a cañerías, desagües o electrodomésticos.

Las grietas, los espacios alrededor de las instalaciones y las cajas de cartón, bolsas, papeles u otros objetos acumulados pueden convertirse en refugios o facilitar su ingreso a la vivienda.

Qué hacer para evitar una infestación

Las recomendaciones de manejo integrado de plagas priorizan eliminar las condiciones que permiten que estos insectos sobrevivan. Conviene guardar los alimentos en recipientes cerrados, limpiar de inmediato las migas y los derrames, retirar la basura con frecuencia y no dejar comida ni agua de mascotas durante la noche.

También es importante reparar pérdidas, mantener secos los sectores húmedos y sellar grietas en paredes, zócalos, muebles y alrededor de las cañerías. La limpieza ayuda, pero debe combinarse con la reducción de refugios y vías de ingreso.

Si la presencia continúa o aumenta, puede ser conveniente consultar a un servicio profesional de control de plagas. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos recomienda priorizar el manejo integrado y seguir estrictamente las instrucciones de la etiqueta cuando se utilizan pesticidas. Además, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades advierten que los aerosoles y fumigadores pueden desencadenar ataques de asma.

Lo que hay que saber


  • Las cucarachas buscan alimento, agua y refugio; su presencia no demuestra por sí sola falta de limpieza.

  • Guardar la comida, retirar residuos, reparar pérdidas y sellar grietas ayuda a reducir los factores que favorecen su presencia.

  • La EPA recomienda el manejo integrado de plagas y los CDC advierten que los aerosoles y fumigadores pueden afectar a personas con asma.