El Congreso nacional dio inicio al período de sesiones extraordinarias, convocadas por el presidente Javier Milei, con un objetivo central para el oficialismo: lograr el avance de la reforma laboral en el Senado. La convocatoria se extenderá hasta fines de febrero y marca el último tramo antes del comienzo del período ordinario.
En este escenario, el Gobierno libertario concentra gran parte de su capital político en una iniciativa que ya cuenta con dictamen favorable, pero que todavía no logró ser tratada en el recinto de la Cámara alta. La jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, encabeza las negociaciones para reunir los votos necesarios y habilitar el debate.
Uno de los momentos clave será la reunión entre el oficialismo y los bloques dialoguistas, cuyos senadores reúnen una cantidad de votos determinante para alcanzar el quórum. La mirada está puesta especialmente en la Unión Cívica Radical, el PRO y los representantes provinciales, que podrían inclinar la balanza.
El oficialismo cuenta actualmente con 21 senadores propios, pero necesita al menos 37 bancas ocupadas para abrir la sesión. En ese marco, la estrategia pasa por sumar apoyos externos, en un contexto atravesado por tensiones fiscales y reclamos de gobernadores por el impacto de la reforma en la coparticipación.
Durante las últimas semanas, se realizaron encuentros técnicos para incorporar observaciones de la oposición moderada. Las modificaciones finales quedaron bajo análisis del Ministerio de Economía, lo que agrega incertidumbre al desenlace legislativo.
Además de la reforma laboral, el temario de las sesiones extraordinarias incluye otros proyectos sensibles, como cambios en la Ley de Glaciares, el acuerdo Mercosur–Unión Europea y el tratamiento de pliegos diplomáticos, iniciativas que también requieren consensos complejos en el Senado.
Con un kirchnerismo de bajo perfil y negociaciones abiertas hasta último momento, el Gobierno enfrenta un Congreso fragmentado, donde cada voto cuenta. El resultado de esta etapa legislativa será clave para definir el rumbo político de los próximos meses.