El jefe del Servicio Federal de Inteligencia de Alemania (BND), Martin Jäger, advirtió el lunes 5 de octubre que su país corre el riesgo de verse arrastrado a un conflicto violento con Rusia. Lo dijo durante una audiencia pública del comité parlamentario que supervisa a los servicios de inteligencia.
Jäger describió la confrontación con Moscú como una “guerra en la sombra” y sostuvo que la amenaza de ataques contra objetivos en Alemania sigue siendo real y actual. Como ejemplo mencionó un intento de ataque en Leipzig, según informaron Tagesschau, AFP y Reuters.
El funcionario no afirmó que exista una guerra declarada entre ambos países. También señaló que el BND no tiene indicios de un ataque ruso a gran escala contra territorio de la OTAN, aunque advirtió sobre la posibilidad de acciones militares de baja intensidad, especialmente en los países bálticos.
Lo que hay que saber
- Martin Jäger, jefe del BND, alertó sobre el riesgo de que Alemania se vea arrastrada a un conflicto violento con Rusia.
- En una audiencia parlamentaria del 5 de octubre, calificó la confrontación como una “guerra en la sombra”.
- El BND dijo no tener indicios de un ataque ruso a gran escala contra territorio de la OTAN, pero consideró vigente el riesgo de ataques contra objetivos en Alemania.
La intervención de Jäger tuvo lugar en la audiencia pública anual del Comité Parlamentario de Control de los servicios de inteligencia. El titular del BND sostuvo que las operaciones rusas en Alemania y contra Alemania se volvieron más agresivas y que Moscú busca influir en las decisiones políticas europeas y debilitar el apoyo a Ucrania.
Según la cobertura de Tagesschau, Jäger citó el intento de ataque en Leipzig como un ejemplo de la amenaza. El BND considera que no hay señales de un ataque ruso de gran escala contra la OTAN, aunque el funcionario advirtió que podrían producirse acciones militares limitadas, en particular en los países bálticos.
En la misma audiencia, el titular de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, Sinan Selen, también alertó sobre riesgos de sabotaje y otros ataques. Las advertencias se produjeron mientras el Gobierno alemán impulsa una reforma para ampliar las facultades de los servicios de inteligencia, que aún debe ser tratada por el Parlamento.
