Una jueza federal de Estados Unidos autorizó a Titan Consortium 1, LLC, a avanzar con pedidos para ejecutar una sentencia contra la Argentina por US$390.907.115,55, más intereses. La decisión no embarga bienes específicos ni implica que el fondo haya cobrado.
La jueza Jia M. Cobb, del Tribunal de Distrito para el Distrito de Columbia, resolvió el 25 de septiembre de 2026 que transcurrió un plazo razonable desde que se dictó la sentencia. Con esa autorización, Titan puede solicitar medidas de embargo o ejecución sobre bienes argentinos en Estados Unidos, pero cada pedido deberá ser evaluado por la Justicia y estará sujeto a las normas e inmunidades aplicables.
Lo que hay que saber
- La jueza Jia M. Cobb habilitó a Titan Consortium a buscar la ejecución de la sentencia sobre bienes argentinos en Estados Unidos.
- El fallo fijó una condena de US$390.907.115,55, más intereses, y confirmó un laudo arbitral contra la Argentina.
- La autorización no identifica ni embarga activos concretos y no confirma que se haya cobrado la deuda.
En números
La sentencia fue dictada el 10 de diciembre de 2024, cuando el tribunal confirmó un laudo arbitral y fijó el monto de la condena. La resolución de septiembre de 2026 establece que ya puede iniciarse la etapa de ejecución, pero aclara que una orden de este tipo no equivale a una orden de embargo sobre un bien particular.
El litigio se vincula con la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral en 2008, cuando estaban bajo control del grupo español Marsans. Los derechos sobre el laudo arbitral fueron cedidos a Titan, que luego acudió a los tribunales estadounidenses para hacer cumplir la condena.
El 21 de julio de 2026, la Corte de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia confirmó que la acción de Titan para hacer cumplir el laudo fue presentada dentro del plazo legal. La sentencia de primera instancia estableció que los intereses posteriores al fallo se acumulan hasta el pago total.
La decisión del 25 de septiembre habilita a Titan a buscar medidas de ejecución sobre bienes argentinos en Estados Unidos. No determina qué activos podrían quedar alcanzados ni anticipa el resultado de eventuales pedidos de embargo.
