Los depósitos en dólares del sector privado volvieron a crecer en noviembre y alcanzaron USD 35.540 millones, su nivel más alto desde la salida de la convertibilidad. El dato confirma una tendencia alcista que se viene fortaleciendo desde mediados de año y refleja que los dólares del sector privado continúan dentro del sistema financiero, aun en un contexto de cambios económicos.
🔹 Un aumento que marca un hito
Durante noviembre, el stock subió USD 435 millones, lo que representa un incremento cercano al 1,2% respecto de octubre. Aunque la variación porcentual es moderada, el volumen alcanzado supera ampliamente los registros de los últimos años y consolida un récord que ya se había anticipado el mes anterior.
El comportamiento muestra que, pese a momentos de incertidumbre y movimientos típicos de dolarización de carteras, no hubo retiros masivos en billetes. Por el contrario, los fondos se mantuvieron mayoritariamente depositados, señal de que parte del sector privado continúa eligiendo al sistema bancario para resguardar sus dólares.
🔹 Una tendencia que se afianza
El registro de octubre ya había sido llamativo, no solo por el récord alcanzado, sino también por la caída de los préstamos en dólares: se redujeron en USD 640 millones, ubicándose en torno de USD 18.250 millones. Ese retroceso reflejó una postura más conservadora tanto de empresas como de entidades financieras al momento de operar con crédito en moneda extranjera.
Para noviembre, aún no hay datos disponibles sobre préstamos en dólares que permitan saber si la baja fue un hecho puntual o el inicio de una tendencia. Lo que sí está confirmado es que los depósitos continuaron expandiéndose, lo que amplía la base de dólares dentro del sistema financiero.
🔹 Un fenómeno de magnitud histórica
Mirando hacia atrás, la evolución de los depósitos en dólares siempre estuvo atravesada por ciclos de tensión cambiaria o períodos de mayor calma. Sin embargo, los niveles actuales superan los picos de más de dos décadas, una señal del peso que tiene hoy este componente dentro del sistema bancario.
El crecimiento acumulado en la segunda mitad del año también resulta significativo: cada suba, por pequeña que sea, impacta con fuerza sobre una base tan elevada y modifica la composición de los dólares disponibles en las entidades locales.
🔹 Qué datos habrá que seguir
La consolidación de los depósitos en dólares como uno de los indicadores más dinámicos abre interrogantes para los próximos meses. Entre los puntos a observar:
- La demanda de crédito en moneda extranjera, un indicador clave para entender si las empresas buscan financiamiento en dólares o prefieren posiciones más defensivas.
- La composición interna de los depósitos: si son a la vista o a plazo, y cuánto corresponde a personas humanas o empresas. Esa información incide en la liquidez, en la reacción ante cambios de expectativas y en la estabilidad futura del stock.
🔹 Un cierre en alza
Con este nuevo récord, noviembre se suma a una secuencia de meses positivos para los depósitos en dólares del sector privado. La tendencia marca una continuidad y se posiciona como uno de los movimientos más relevantes dentro del sistema financiero en este cierre de año.