La Policía recuperó aproximadamente 480 kilos de carne vacuna en una investigación por abigeato en un establecimiento rural de la zona de Liborio Luna, a unos 20 kilómetros de Villa Mercedes. Dos hombres fueron demorados cuando trasladaban la carne en un furgón y luego quedaron imputados y en libertad.
En allanamientos posteriores, los efectivos secuestraron cueros y elementos presuntamente vinculados con la faena. La carne y parte de los cueros fueron restituidos al damnificado, según informó El Chorrillero.
Lo que hay que saber
- La Policía recuperó unos 480 kilos de carne vacuna vinculados con una denuncia por abigeato en la zona de Liborio Luna.
- Dos hombres fueron demorados cuando viajaban en un furgón y, tras ser imputados, recuperaron la libertad.
- En dos allanamientos se secuestraron cueros y elementos relacionados con la faena; parte de lo recuperado fue restituido al damnificado.
En números
La denuncia fue realizada el jueves 24 de septiembre, después de que el encargado del establecimiento rural advirtiera la faena de cuatro vacunos Aberdeen-Angus. Según la información publicada por El Chorrillero y FM Latina, tres animales eran de pelaje negro y uno colorado.
En el marco de la investigación, personal de las comisarías 12° y 29°, la Guardia Rural y la Policía Ambiental interceptó un Renault Express en el que se trasladaban los dos hombres, de 27 y 34 años, con aproximadamente 480 kilos de carne vacuna.
Luego se allanaron dos domicilios: uno ubicado sobre la ruta provincial 2B y otro en calle Tucumán al 900. Allí secuestraron cueros, restos de vísceras, cuchillos, una sierra a batería, sogas y otros elementos presuntamente relacionados con la faena. Uno de los cueros tenía la marca de fuego del establecimiento afectado.
Por disposición de la Fiscalía de Instrucción en lo Penal N° 5 de la Segunda Circunscripción Judicial, los involucrados fueron notificados de la imputación y recuperaron la libertad una vez cumplido el plazo de demora, informó El Chorrillero. La carne y parte de los cueros fueron restituidos al damnificado, quien los reconoció como propios.
La investigación continúa para establecer la procedencia de otro cuero que el denunciante no reconoció.
