La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entró en su séptimo mes sin un acuerdo definitivo y con nuevos episodios militares en torno al estrecho de Ormuz.
Los ataques comenzaron el 28 de febrero de 2026, cuando Washington y Tel Aviv iniciaron una operación contra instalaciones militares y nucleares iraníes. Irán respondió con ataques contra bases estadounidenses, Israel y países de la región.
En junio, Estados Unidos e Irán alcanzaron un memorando de entendimiento mediado por Pakistán. El acuerdo buscaba facilitar una pausa de 60 días y nuevas negociaciones, pero los combates continuaron y ambas partes denunciaron incumplimientos.
El conflicto ya no se limita a los ataques iniciales. Durante septiembre, el Consejo de Relaciones Exteriores registró nuevos incidentes vinculados con la navegación y la seguridad energética en el golfo de Omán y el estrecho de Ormuz.
El 8 de septiembre, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber capturado un vehículo submarino no tripulado estadounidense cerca de la entrada al estrecho. Al día siguiente, el Comando Central de Estados Unidos informó la destrucción de cinco buques petroleros iraníes y Teherán comunicó ataques contra una base estadounidense y embarcaciones comerciales.
Lo que hay que saber
- La ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó el 28 de febrero de 2026.
- El memorando mediado por Pakistán en junio no derivó en un acuerdo de paz duradero.
- El estrecho de Ormuz continúa como uno de los principales focos militares y energéticos del conflicto.
El estrecho de Ormuz es una ruta estratégica para el transporte internacional de petróleo y gas. Según la House of Commons Library, los bloqueos anunciados por Irán y Estados Unidos permanecen vigentes, mientras solo una cantidad limitada de barcos continúa atravesando la zona.
La disputa también mantiene abiertos otros desacuerdos: el programa nuclear iraní, el alivio de sanciones, la presencia militar estadounidense en la región y el futuro de las fuerzas aliadas de Teherán.
Al 15 de septiembre de 2026, la guerra atraviesa su séptimo mes con ataques intermitentes, tensión sobre las rutas marítimas y sin una solución política estable.
