La campaña gruesa 2026-2027 comienza con buenas reservas de agua útil en el suelo y un pronóstico de lluvias superiores a lo normal en buena parte del país. El escenario puede favorecer el potencial de los cultivos de verano, aunque también aumenta el riesgo de encharcamientos e inundaciones en lotes con dificultades de drenaje.
Mariano Cicchino, jefe del INTA Chascomús, señaló que las reservas de agua útil rondan entre el 70% y el 80%, según la referencia relevada por el organismo. Frente a este panorama, recomendó conservar el piso, limitar las labranzas innecesarias y definir las fechas de siembra de acuerdo con las condiciones de cada ambiente.
El pronóstico no es uniforme para todo el territorio argentino. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, la FAUBA indicó mayores probabilidades de lluvias superiores a lo normal en varias regiones, especialmente en el extremo noreste y Cuyo. En el NOA y el sudoeste de la Patagonia, en cambio, se esperan mayores chances de precipitaciones inferiores a lo habitual, mientras que en sectores del centro-norte podrían registrarse valores normales.
La Facultad de Agronomía de la UBA estimó además una probabilidad del 90% de que El Niño sea fuerte durante la primavera y del 70% de que mantenga esa intensidad durante el verano.
Según Cicchino, el exceso de agua podría provocar encharcamientos o inundaciones en lotes bajos o con limitaciones de drenaje. El especialista también advirtió que esas condiciones pueden complicar las labores, afectar la calidad de los granos y favorecer problemas vinculados con enfermedades, plagas y calidad de semillas.
Lo que hay que saber
- La campaña gruesa 2026-2027 comienza con reservas de agua útil cercanas al 70% u 80%, según el INTA Chascomús.
- La FAUBA estima una alta probabilidad de un El Niño fuerte durante la primavera y el verano.
- El pronóstico de lluvias varía según la región: no se prevé un escenario uniforme para todo el país.
- El INTA aconseja cuidar el piso, ajustar las fechas de siembra y adaptar las decisiones a cada lote.
En los lotes con buen piso, la disponibilidad de agua puede permitir decisiones orientadas a alcanzar mayores rendimientos, como ajustar la fertilización o elegir híbridos de alto potencial. En los sectores más propensos al anegamiento, el especialista planteó evaluar una demora de la siembra hasta contar con condiciones adecuadas de piso.
El exceso hídrico también obliga a anticipar medidas en la ganadería. El INTA recomendó mejorar los accesos a los potreros, preparar lugares altos para concentrar la hacienda o almacenar reservas y reforzar el seguimiento sanitario durante los períodos de barro y humedad.
