El matrimonio infantil puede afectar el desarrollo emocional, social y educativo de niñas, niños y adolescentes, advirtió Yanira Ostorga, presidenta y psicóloga de la Fundación de Psicología Para una Vida y Mente Sana (FUNPSISAN), de El Salvador.

En una entrevista con Infobae, la especialista explicó que asumir responsabilidades de pareja, hogar o maternidad durante la infancia o la adolescencia implica una carga emocional para la que muchas personas menores de edad todavía no están preparadas.

La advertencia de la especialista
Yanira Ostorga señaló que las uniones infantiles pueden interrumpir la construcción de la identidad, la autonomía y las habilidades sociales, además de limitar las oportunidades educativas y personales.

Lo que hay que saber


  • El matrimonio infantil puede afectar el desarrollo emocional, social y educativo.

  • Entre las consecuencias mencionadas aparecen ansiedad, tristeza, síntomas depresivos y baja autoestima.

  • La interrupción de la escolaridad y el aislamiento también pueden formar parte de sus efectos.

Consecuencias emocionales y educativas

Ostorga mencionó entre las consecuencias posibles la ansiedad, la tristeza, los síntomas depresivos, la baja autoestima, el abandono de amistades y el alejamiento del entorno escolar. También señaló que puede producirse dependencia económica y aislamiento progresivo.

Según la psicóloga, las uniones tempranas pueden dificultar la construcción de un proyecto de vida propio y la toma de decisiones autónomas. El embarazo en la adolescencia y las experiencias de violencia pueden agravar la situación.

Impacto emocional
La especialista sostuvo que salir de una relación infantil no elimina de inmediato sus efectos: pueden persistir el miedo, la culpa, la dependencia y la sensación de haber perdido oportunidades.

Prevención y redes de apoyo

La profesional planteó que el acompañamiento debe priorizar la seguridad y evaluar si continúan situaciones de violencia, coerción o contacto con el agresor. También recomendó fortalecer la autoestima, la identidad y la autonomía de quienes atravesaron una unión infantil.

Para prevenir estos casos, Ostorga destacó la permanencia en la escuela, la educación sobre relaciones saludables, la comunicación familiar y la detección temprana de violencia sexual, acoso o amenazas. Además, consideró necesario facilitar el acceso a redes de protección, servicios de salud y apoyo psicológico.

La especialista afirmó que, con acompañamiento y entornos protectores, los adolescentes pueden recuperarse y construir una vida saludable después de una unión infantil.