Más de 80 estudiantes participaron en San Luis de una jornada amistosa que combinó matemática, juego y competencia en línea. La actividad se desarrolló con Matific, una plataforma educativa que propone aprender y practicar contenidos matemáticos mediante desafíos interactivos.

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Una arena de desafíos matemáticos

Durante el encuentro, los chicos ingresaron a una arena virtual y compitieron de manera amistosa. Cada participante pudo personalizar su avatar y resolver consignas dentro de una experiencia con dinámica de videojuego.

La propuesta transformó el espacio escolar en una suerte de cancha: hubo entusiasmo por sumar puntos, superar desafíos y avanzar en la competencia, pero el objetivo central fue sostener el aprendizaje y la participación.

Aprender mientras juegan
Matific utiliza actividades gamificadas, recorridos adaptados y desafíos interactivos para acompañar el aprendizaje de matemáticas desde los primeros niveles educativos.

Una herramienta que ya forma parte del aula

Desde la institución señalaron que los estudiantes de nivel primario trabajan con la plataforma desde el año pasado. La experiencia, explicaron, genera interés porque propone metas concretas y ofrece nuevos retos a medida que los chicos avanzan.

Matific está diseñada para que cada estudiante practique a su ritmo. La plataforma incluye actividades alineadas con contenidos escolares, seguimiento del progreso y espacios multijugador en los que es posible compartir desafíos con otros alumnos.

Lo que dejó la jornada


  • Más de 80 chicos participaron de la competencia amistosa en línea.

  • Los estudiantes resolvieron desafíos matemáticos dentro de una arena virtual.

  • Cada participante pudo personalizar su avatar y avanzar mediante logros.

  • La institución utiliza Matific con alumnos de nivel primario desde el año pasado.

Motivación y aprendizaje

Docentes y organizadores valoraron que la propuesta permita abordar las matemáticas desde una experiencia cercana a los intereses de los estudiantes. La competencia fue intensa, pero mantuvo un tono amistoso y dejó momentos de entusiasmo entre los grupos.

La jornada mostró cómo una herramienta digital puede complementar el trabajo del aula cuando está integrada a una propuesta pedagógica: los chicos jugaron, se divirtieron y, al mismo tiempo, buscaron nuevas estrategias para resolver cada desafío.