Planificar la jubilación en Estados Unidos requiere prestar atención a las aportaciones, las inversiones y los costos asociados. Algunas decisiones tomadas durante la vida laboral pueden reducir el capital disponible al momento del retiro.

El primer error es postergar el inicio del ahorro. El interés compuesto permite obtener rendimientos sobre el capital inicial y sobre los intereses acumulados, por lo que comenzar antes puede ampliar el tiempo de crecimiento de los fondos.

También puede resultar perjudicial no aprovechar el aporte del empleador cuando el plan ofrece esa posibilidad. En los planes 401(k), las empresas pueden realizar contribuciones a las cuentas de sus empleados, además de los aportes que hace cada trabajador.

Lo que hay que saber


  • Empezar a ahorrar antes permite aprovechar durante más tiempo el interés compuesto.

  • Conviene revisar si el empleador realiza aportes al 401(k) y conocer los límites anuales establecidos por el IRS.

  • Diversificar, controlar los costos y revisar el nivel de riesgo son aspectos centrales de la planificación.

Un tercer problema es concentrar todo el dinero en una sola inversión o clase de activo. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos recomienda diversificar para distribuir el riesgo, aunque ninguna estrategia elimina por completo la posibilidad de pérdidas.

El cuarto error consiste en mantener la misma estrategia de inversión sin considerar el paso del tiempo. Investor.gov señala que la combinación de activos debe contemplar el horizonte hasta la jubilación y que, al acercarse ese momento, puede ser razonable evaluar una cartera más conservadora.

Contexto
El IRS estableció para 2026 un límite de aportes del trabajador de USD 24.500 para los planes 401(k). Las personas de 50 años o más pueden sumar, en general, USD 8.000 de aporte adicional; para quienes tienen 60, 61, 62 o 63 años, el límite adicional puede llegar a USD 11.250, si el plan lo permite.

El quinto error es ignorar las comisiones y otros gastos. La SEC advierte que incluso costos que parecen pequeños reducen el dinero que permanece invertido y, con el tiempo, pueden afectar el resultado final. Por eso es importante revisar los estados de cuenta, los gastos de los fondos y las condiciones del plan.

Revisar periódicamente los aportes, la distribución de las inversiones, el nivel de riesgo y las comisiones puede ayudar a tomar decisiones más informadas. Las reglas tributarias y los límites de contribución pueden cambiar, por lo que conviene consultar la información oficial vigente o a un profesional habilitado.